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Así se vivió la posada en Cielo Mazahua junto a madrinas y padrinos

Escrito por World Vision México | Jan 19, 2026 4:58:30 PM

La Navidad es un tiempo para compartir, para reencontrarnos y para recordar que la esperanza crece cuando se vive en comunidad. En Cielo Mazahua, esta idea cobró vida durante una posada muy especial que reunió a niñas, niños, madrinas y padrinos en un encuentro lleno de alegría, conexión y significado.

 

Desde muy temprano, la emoción se sentía en el ambiente. Las niñas y los niños esperaban con ilusión a quienes, aunque no viven en su comunidad, forman parte esencial de su historia. Para muchos de ellos, este encuentro representó mucho más que una celebración: fue la oportunidad de ponerle rostro, abrazo y sonrisa a ese vínculo que se construye día a día a través del apadrinamiento.

 

Un recibimiento desde el corazón

Cuando madrinas y padrinos llegaron a Cielo Mazahua, fueron recibidos con calidez y orgullo. Las niñas y los niños les dieron la bienvenida a su comunidad, compartiendo su espacio, su historia y su alegría. Cada saludo, cada mirada y cada abrazo reforzaron un mensaje claro: aquí, todos son parte de la misma familia.

 

Juegos, risas y confianza

A lo largo del día, las actividades permitieron que la timidez inicial se transformara en risas y complicidad. A través del juego, la convivencia y el tiempo compartido, se fortalecieron los lazos y se creó un ambiente de confianza donde niñas, niños y personas adultas pudieron convivir desde la cercanía y el respeto.

 

Estos momentos sencillos, pero profundamente significativos, son los que dejan huella en la niñez: sentirse escuchados, acompañados y valorados.

 

Una Navidad vivida en comunidad

Las actividades navideñas llenaron el espacio de color y alegría. Más allá de la celebración, lo que se vivió fue una Navidad que reafirma la importancia de la comunidad, del acompañamiento y del compromiso por un futuro mejor para la niñez.

 

Lo que quedó fue más que un recuerdo: fue la certeza de que cuando una niña o un niño se siente acompañado, la esperanza se fortalece y el futuro se construye con mayor confianza.

 

Gracias por hacerlo posible

En World Vision México agradecemos profundamente a cada madrina y padrino que hizo posible este encuentro. Su presencia, su tiempo y su compromiso transforman vidas y comunidades enteras.