Buscar el primer empleo puede convertirse en una experiencia frustrante cuando una vacante solicita experiencia que todavía no se ha tenido oportunidad de adquirir, cuando la capacitación disponible no coincide con lo que buscan las empresas o cuando las oportunidades están lejos de la comunidad donde se vive.
Para muchas personas jóvenes, incorporarse al mundo laboral no depende únicamente de tener disposición para trabajar, sino también de contar con herramientas y oportunidades para demostrar sus capacidades. Comprender estas barreras es importante porque el problema no siempre es la falta de talento. Muchas veces, lo que falta es la primera oportunidad para demostrarlo.
No existe una única barrera. Las posibilidades laborales de una persona joven pueden estar determinadas por su formación, experiencia, lugar de residencia, situación económica y las oportunidades disponibles en su entorno.
Conseguir el primer empleo sin tener experiencia
La falta de experiencia puede convertirse en una barrera para las personas jóvenes que buscan incorporarse por primera vez al mercado laboral. Es una paradoja conocida: Para conseguir un trabajo, se solicita experiencia. Pero para adquirir experiencia, primero se necesita una oportunidad.
Esto puede hacer que la transición entre estudiar y trabajar sea particularmente compleja. Por eso, las prácticas, capacitaciones dentro de empresas, programas de aprendizaje y primeras oportunidades laborales pueden ser importantes: permiten que una persona joven adquiera experiencia mientras demuestra sus capacidades.
La brecha entre lo que saben y lo que demanda el mercado laboral
Contar con estudios o capacitación es importante, pero las necesidades del mercado laboral también cambian. Una brecha de habilidades aparece cuando las capacidades y conocimientos de una persona no coinciden completamente con aquellos que necesita para acceder o desempeñarse en determinadas oportunidades laborales.
Estas brechas pueden relacionarse con conocimientos técnicos, competencias digitales o habilidades para desenvolverse dentro de un entorno de trabajo. Por eso, la capacitación para el empleo necesita responder también a lo que ocurre fuera del aula.
Leer también: ¿QUÉ ES LA EMPLEABILIDAD JUVENIL Y POR QUÉ ES CLAVE PARA ROMPER EL CICLO DE POBREZA?
La falta de habilidades para la vida y el trabajo
Saber desempeñar técnicamente una actividad no siempre es suficiente. Las empresas también necesitan personas capaces de:
Comunicarse.
Trabajar en equipo.
Organizar sus tareas.
Resolver problemas.
Adaptarse.
Tomar decisiones.
Manejar conflictos.
Aprender nuevas habilidades.
Las habilidades socioemocionales y para la vida pueden complementar la formación técnica y ayudar a las juventudes a desenvolverse en diferentes entornos laborales. Por eso, preparar a una persona para el empleo no significa únicamente enseñarle un oficio. También implica fortalecer las herramientas que le permitirán desenvolverse, aprender y crecer dentro del trabajo.
No saber dónde encontrar oportunidades
Buscar empleo también es una habilidad. Una persona que intenta incorporarse por primera vez al mercado laboral puede no saber cómo elaborar un currículum, prepararse para una entrevista, identificar vacantes confiables o presentar sus capacidades frente a una empresa.
También puede no contar con redes profesionales que le permitan conocer nuevas oportunidades. La orientación laboral y la vinculación con empresas pueden ayudar a reducir la distancia entre jóvenes preparados para trabajar y organizaciones que necesitan talento. El reto no siempre es que no exista una oportunidad. A veces, la oportunidad y la persona que podría aprovecharla todavía no se han encontrado.
Vivir donde existen menos oportunidades laborales.
El lugar donde vive una persona también puede influir en las oportunidades disponibles. No todos los territorios tienen la misma oferta educativa, conectividad, transporte, empresas o posibilidades de capacitación.
Para una persona joven que vive en una comunidad con pocas opciones laborales, encontrar trabajo puede implicar desplazarse grandes distancias o incluso migrar. Las herramientas digitales pueden ampliar algunas posibilidades, pero tampoco todas las personas tienen el mismo acceso a internet, dispositivos o formación tecnológica.
Por eso, crear oportunidades también significa acercarlas a los lugares donde viven las juventudes.
Enfrentar desigualdades económicas y sociales
No todas las personas jóvenes comienzan su trayectoria laboral desde el mismo punto. Algunas pueden dedicar varios meses exclusivamente a buscar trabajo. Otras necesitan comenzar a generar ingresos inmediatamente. Algunas cuentan con computadora, internet y transporte. Otras deben encontrar alternativas con recursos mucho más limitados.
También pueden existir responsabilidades de cuidado, desigualdades de género, discapacidad, discriminación u otras condiciones que dificulten el acceso a determinadas oportunidades. Hablar de empleabilidad juvenil también significa reconocer que las barreras no son iguales para todas las juventudes.
Encontrar un empleo no siempre significa superar la vulnerabilidad económica
Este punto es especialmente importante. Tener empleo no garantiza automáticamente contar con ingresos suficientes o condiciones laborales adecuadas.
Por eso, el objetivo no debería limitarse a lograr que una persona joven consiga cualquier trabajo. También necesitamos hablar de empleos dignos, desarrollo profesional, derechos laborales y oportunidades que permitan construir autonomía económica.
Leer también: JENNIFER ENCONTRÓ UN ESPACIO SEGURO. HOY ES LÍDER EN SU COMUNIDAD
El primer empleo puede ser difícil de conseguir porque las personas jóvenes todavía están construyendo experiencia, redes profesionales y conocimientos sobre cómo funciona el mercado laboral.
No significa que no tengan capacidades. Significa que necesitan una puerta de entrada. Por eso, los modelos de capacitación dentro de centros laborales pueden ser especialmente relevantes.
No existe una fórmula única, pero combinar capacitación, habilidades para la vida, experiencia práctica, orientación laboral y conexión con oportunidades reales puede fortalecer considerablemente la empleabilidad juvenil.
Capacitación técnica: Permite adquirir conocimientos relacionados con actividades y sectores concretos.
Habilidades para la vida y el trabajo: Ayudan a comunicarse, colaborar, resolver problemas, tomar decisiones y adaptarse a diferentes contextos.
Experiencia práctica: Permite aplicar lo aprendido y comenzar a construir una trayectoria laboral.
Orientación laboral: Ayuda a identificar fortalezas, elaborar un currículum, prepararse para entrevistas y definir objetivos profesionales.
Vinculación con empresas: Acerca a las personas jóvenes a oportunidades reales y permite que las empresas conozcan nuevos perfiles.
Un plan de vida y carrera: Encontrar empleo es importante. Pero también lo es preguntarse: ¿Qué quiero aprender? ¿Dónde quiero estar en algunos años? ¿Qué necesito hacer para llegar ahí? Un plan de vida y carrera ayuda a convertir una oportunidad inmediata en parte de un proyecto de futuro.
Sí. Para algunas personas jóvenes, el emprendimiento y el autoempleo pueden convertirse en alternativas para generar ingresos cuando cuentan con habilidades, acompañamiento y condiciones para desarrollar una actividad económica.
Sin embargo, emprender no debería presentarse como una solución automática frente a la falta de empleo. Crear y sostener un negocio también requiere herramientas. Entre ellas:
Educación financiera.
Planeación.
Administración.
Conocimiento del mercado.
Comunicación y ventas.
Habilidades digitales.
Redes de apoyo.
Acompañamiento.
Por eso, empleabilidad y emprendimiento pueden formar parte de una misma estrategia para ampliar las opciones disponibles para las juventudes. El objetivo no es decidir por ellas qué camino deben tomar. Es que tengan más de un camino entre los cuales elegir.
La capacitación puede ayudar a las personas jóvenes a desarrollar habilidades técnicas y socioemocionales, adquirir experiencia y acercarse a las necesidades reales del mercado laboral. Pero para ser efectiva necesita estar conectada con oportunidades.
Un curso puede enseñar una habilidad.
Una experiencia práctica permite aplicarla.
Una empresa puede abrir la primera puerta.
Y un acompañamiento adecuado puede ayudar a una persona joven a convertir esa experiencia en el inicio de una trayectoria laboral.
Por eso, los programas de empleabilidad tienen mayor potencial cuando conectan diferentes elementos: formación + habilidades + experiencia + orientación + oportunidades.
Las empresas pueden desempeñar un papel fundamental al abrir primeras oportunidades, participar en procesos de capacitación y contratar talento joven con base en sus capacidades y potencial. También pueden contribuir mediante:
Vacantes para primeros empleos.
Prácticas profesionales.
Capacitación.
Mentorías.
Formación técnica.
Vinculación con programas de empleabilidad.
Procesos de contratación inclusivos.
Las juventudes necesitan oportunidades. Las empresas necesitan talento. La vinculación puede acercar ambas cosas.
World Vision México trabaja para fortalecer las habilidades técnicas y para la vida de adolescentes y jóvenes y acercarlos a oportunidades de empleabilidad, autoempleo, emprendimiento y continuidad educativa.
A través de iniciativas como Visión Joven, desarrollamos procesos de formación integral que pueden incluir:
Capacitación técnica para el trabajo.
Habilidades para la vida.
Orientación para construir un plan de vida y carrera.
Formación para el emprendimiento.
Vinculación con empresas.
Alianzas con instituciones públicas, iniciativa privada y organizaciones de la sociedad civil.
Este enfoque parte de algo fundamental: capacitar a una persona joven es importante, pero también necesitamos acercarla a lugares donde pueda utilizar lo que aprendió. Por eso, la vinculación y las alianzas forman parte del modelo.
Las oportunidades laborales no dependen solamente de las juventudes. Personas, empresas, instituciones y organizaciones también podemos contribuir a reducir las barreras que dificultan su acceso al trabajo. Como persona puedes:
Compartir vacantes y oportunidades de capacitación confiables.
Evitar estereotipos sobre la falta de experiencia de las juventudes.
Apoyar emprendimientos liderados por jóvenes.
Orientar o compartir tu experiencia profesional cuando tengas oportunidad.
Promover espacios donde las juventudes puedan desarrollar habilidades.
Si formas parte de una empresa, puedes:
Abrir oportunidades de primer empleo.
Ofrecer prácticas y experiencias de aprendizaje.
Participar en programas de formación.
Compartir conocimientos mediante mentorías.
Vincular vacantes con programas especializados de empleabilidad juvenil.
Evaluar el potencial de una persona además de sus años de experiencia.
También puedes apoyar a organizaciones que trabajan para acercar capacitación y oportunidades a juventudes que enfrentan mayores barreras.
A través de World Vision México puedes contribuir a iniciativas que fortalecen habilidades para la vida, capacitación, emprendimiento y oportunidades económicas para adolescentes, jóvenes y familias en situación de vulnerabilidad.
Nuestro trabajo busca conectar capacidades con oportunidades mediante alianzas con empresas, instituciones públicas, organizaciones y comunidades. Porque el desafío no es únicamente preparar a una persona joven para una oportunidad. También necesitamos construir oportunidades preparadas para recibir su talento.
Conoce cómo impulsamos oportunidades para las juventudes
¿Cuáles son los principales problemas que enfrentan los jóvenes para conseguir empleo? Entre las principales barreras se encuentran la falta de experiencia, las brechas de habilidades, el acceso limitado a oportunidades, la falta de orientación y redes profesionales y diferentes condiciones económicas, sociales o territoriales.
¿Por qué piden experiencia a los jóvenes para su primer empleo? Algunas vacantes solicitan experiencia previa para garantizar determinados conocimientos prácticos. Sin embargo, esto puede convertirse en una barrera para quienes buscan su primera oportunidad. Las prácticas, capacitaciones y programas de aprendizaje pueden ayudar a construir esa experiencia.
¿Qué necesitan los jóvenes para conseguir empleo? Una combinación de formación técnica, habilidades para la vida y el trabajo, experiencia práctica, orientación laboral, redes y acceso a oportunidades puede fortalecer sus posibilidades de inserción laboral.
¿Qué habilidades buscan las empresas en los jóvenes? Además de conocimientos técnicos, pueden valorarse habilidades como comunicación, trabajo en equipo, resolución de problemas, adaptabilidad, responsabilidad, organización y disposición para continuar aprendiendo.
¿El emprendimiento es una alternativa al desempleo juvenil? Puede ser una alternativa para algunas personas jóvenes, pero requiere conocimientos, planeación, educación financiera, redes y acompañamiento. Por eso no debe entenderse como una solución automática frente a la falta de empleo.
¿Qué pueden hacer las empresas para apoyar el empleo juvenil? Pueden ofrecer primeras oportunidades laborales, prácticas, capacitación y mentorías, participar en programas de empleabilidad y desarrollar procesos de contratación que reconozcan habilidades y potencial además de experiencia previa.
¿Qué hace World Vision México para mejorar las oportunidades laborales de los jóvenes? World Vision México fortalece habilidades técnicas y para la vida, impulsa formación para el emprendimiento y genera alianzas para acercar oportunidades de empleo, autoempleo y continuidad educativa a adolescentes y jóvenes.