Razón #1
Porque la niñez necesita a alguien que crea en ella.
Elige la razón que mueve tu corazón y apadrina una niña o niño.
Porque la niñez necesita a alguien que crea en ella.
Porque cada niña y niño merece un lugar al que llamar hogar.
Porque incluso en los momentos más difíciles, la esperanza importa.
Porque cuando una infancia tiene oportunidades, su historia cambia.
Porque crecer sin miedo también es un derecho.
Porque cuando una niña o un niño es escuchado, el cambio comienza.
Porque el acceso a lo básico también es una forma de cuidar.
¡DONA HOY!
Juntos podemos proteger a niñas, niños y adolescentes.