Creer en una niña lo cambia todo: la historia de Diana
Diana tiene 15 años, cursa la preparatoria y sueña con un futuro lleno de oportunidades. Le gusta estudiar, jugar fútbol y bailar. Vive con sus padres, Esmeralda y Abraham, y con sus hermanos menores. Su historia es una prueba clara de cómo el apadrinamiento infantil puede transformar vidas, no solo de una niña, sino de toda una familia.
Diana ingresó al programa de World Vision México cuando tenía alrededor de cinco años. En ese momento, no imaginaba que ese acompañamiento marcaría un antes y un después en su vida.
El día que supo que tenía una madrina
Diana recuerda con mucha emoción el día en que el equipo de World Vision México visitó su casa para decirle que ya tenía una madrina. Hasta entonces, había escuchado a algunos compañeros hablar de sus padrinos y madrinas, y eso la hacía sentir triste porque ella aún no tenía uno.
“Cuando supe que alguien se preocuparía por mí, sentí una alegría enorme”, recuerda
Ese momento le enseñó que existen personas con un corazón tan grande que deciden apoyar a niñas y niños a la distancia, creyendo en su futuro.
Leer también: El poder del apadrinamiento: La Visita De Andrew A Cielo Mazahua
El impacto del apadrinamiento en los momentos más difíciles
Uno de los momentos más complicados para la familia de Diana ocurrió cuando su hermano menor presentó un problema de salud relacionado con la vista. La preocupación era enorme y los recursos limitados.
Gracias al acompañamiento del programa, la familia recibió apoyo y su hermano fue canalizado para recibir la atención médica necesaria.
“Fue un reto muy grande como familia, pero también el momento que más nos marcó. Ahí entendí que no estábamos solos”.
Este es el impacto real del apadrinamiento: estar presentes cuando más se necesita.
Educación, esperanza y nuevas oportunidades
Saber que su madrina ha estado presente desde que era pequeña ha sido un motor constante para Diana. A través de cartas, ella comparte sus logros, sus gustos y sus sueños, siempre agradeciendo el apoyo recibido.
“Sentir que alguien me apoya a la distancia me anima a seguir estudiando y a esforzarme”, cuenta.
Hoy, Diana continúa reflexionando sobre qué quiere estudiar en el futuro, pero tiene algo claro: quiere seguir preparándose y salir adelante.
Leer también: La historia de Luz: cuando el acceso al agua limpia cambia una vida entera
Cuando el apoyo también fortalece a las familias
El impacto de World Vision México no solo llegó a Diana. Su mamá participó recientemente en un proyecto de producción de huevo, donde aprendió nuevas habilidades para mejorar las condiciones de vida de la familia.
Lo producido se utiliza tanto para el consumo familiar como para la venta, generando ingresos adicionales. Este tipo de iniciativas fortalecen la autonomía familiar y crean oportunidades sostenibles.
Si hoy Diana pudiera ver a su madrina, su mensaje sería claro y profundo:
“Gracias por todo el apoyo que me ha ofrecido; no solo por lo material, sino por estar presente en mi vida y preocuparse por mí. Estoy muy agradecida”.
Historias como la de Diana demuestran que el apadrinamiento infantil cambia vidas, construye futuro y siembra esperanza donde antes había incertidumbre.
Tú también puedes ser parte de una historia de transformación
Cada niña y niño merece crecer con oportunidades, protección y acompañamiento. El apadrinamiento no es solo un apoyo económico: es un vínculo que transforma realidades.
Conoce cómo puedes cambiar una vida a través del apadrinamiento con World Vision México

