Contar historias en náhuatl y español: Christian y el poder de encontrar su voz
Cuando una niña o un niño toma el micrófono para contar una historia en náhuatl y español, no solo comparte un relato. También fortalece habilidades que impulsan su aprendizaje, su confianza y el valor de su identidad cultural.
En Veracruz, los festivales de cuentacuentos se han convertido en una estrategia para fomentar la lectura y contribuir a la preservación de la lengua náhuatl, involucrando a las infancias como protagonistas de su propio aprendizaje.
Historias que fortalecen la lectura
La narración oral ayuda a niñas y niños a desarrollar vocabulario, comprensión y expresión verbal. Al preparar un cuento, practican la organización de ideas, la memoria y la comunicación frente a otras personas, habilidades fundamentales para mejorar su desempeño escolar. Además, hacerlo en náhuatl y español fortalece la educación bilingüe y promueve el orgullo por las raíces culturales de sus comunidades.
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Christian y su primera experiencia como cuentacuentos
Christian Giovanni tiene 10 años, cursa quinto grado de primaria y disfruta jugar fútbol con sus amigos. Cuando su maestra invitó al grupo a participar en un concurso de cuentacuentos, decidió inscribirse, aunque nunca antes había participado en una actividad similar.
"Levanté la mano porque nunca había participado como cuentacuentos y me llamó la atención", recuerda.
Desde ese momento comenzó a practicar en casa con el apoyo de su hermano mayor, quien le ayudó a mejorar sus movimientos y expresiones para transmitir mejor la historia.
Su esfuerzo dio resultados. Después de ganar la etapa escolar, llegó el día del concurso. Aunque sintió nervios al esperar su turno, la emoción fue mayor cuando escuchó su nombre como ganador del primer lugar.
"Cuando dijeron mi nombre y me dieron el primer lugar me sentí muy feliz", comparte.
Más confianza para alcanzar sus metas
La experiencia no solo fortaleció sus habilidades de comunicación. También le permitió descubrir capacidades que no sabía que tenía y aumentar su confianza para enfrentar nuevos retos. Christian reconoce que los espacios impulsados por World Vision México han contribuido a que niñas y niños desarrollen talentos y crean más en sí mismos.
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"Agradezco la ayuda que nos han dado porque nos motivan a confiar más en uno mismo y a no tener miedo. Eso me ha ayudado a sacar mi talento", explica.
Una herramienta para preservar la cultura y transformar el futuro
La narración oral es mucho más que una actividad cultural. Es una herramienta que promueve la lectura, fortalece la permanencia escolar y ayuda a conservar la lengua náhuatl a través de las nuevas generaciones.
La historia de Christian demuestra que cuando las infancias cuentan con oportunidades para participar, aprender y expresarse, desarrollan habilidades que las acompañarán durante toda su vida, mientras contribuyen a mantener viva la riqueza cultural de sus comunidades.
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