¿Qué peligros enfrentan los niños migrantes en el camino?
La migración infantil es una realidad cada vez más visible en México. Miles de niñas y niños se encuentran en movimiento junto a sus familias o incluso solos, atravesando rutas largas y complejas en busca de seguridad y oportunidades. Sin embargo, el camino que recorren está lleno de riesgos que pueden marcar su vida para siempre.
Comprender estos peligros es clave para romper mitos y generar empatía hacia la niñez migrante.
Violencia y abuso en las rutas migratorias
Uno de los principales peligros que enfrentan las niñas y niños migrantes es la exposición a diferentes formas de violencia. Durante el trayecto pueden ser víctimas de:
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Agresiones físicas
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Violencia psicológica
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Abuso sexual
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Extorsiones y amenazas
Las niñas y niños que viajan sin acompañamiento adulto son especialmente vulnerables, ya que carecen de redes de protección inmediatas.
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Explotación infantil y trabajo forzado
En contextos de crisis humanitaria y migración, algunos grupos criminales se aprovechan de la vulnerabilidad de la niñez. Esto puede derivaren:
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Trabajo infantil forzado
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Mendicidad obligada
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Explotación sexual
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Reclutamiento por redes delictivas
Estas situaciones no solo ponen en riesgo su integridad, sino que también vulneran gravemente sus derechos fundamentales.
Falta de acceso a servicios básicos
Muchas niñas y niños migrantes enfrentan limitaciones para acceder a servicios esenciales, como:
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Atención médica
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Educación formal
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Alimentación adecuada
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Agua limpia y saneamiento
La falta de documentación o estatus migratorio suele ser una barrera que impide su acceso a estos derechos, afectando su desarrollo físico y emocional.
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Impacto emocional y psicológico
La migración no solo implica un cambio de lugar. Para la niñez, significa:
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Separación de entornos conocido
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Pérdida de rutinas y vínculos
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Incertidumbre constante
El estrés, el miedo y la ansiedad pueden convertirse en experiencias cotidianas. Sin acompañamiento emocional, estos impactos pueden tener consecuencias a largo plazo en su bienestar y autoestima.
Ruptura de la vida familiar y comunitaria
Las dinámicas familiares durante la migración suelen centrarse en la supervivencia: conseguir alimento, refugio y seguridad inmediata. Esto puede debilitar los lazos emocionales entre niñas, niños y sus cuidadores, dejando en segundo plano su desarrollo emocional y social.
Estigmatización y exclusión social
A lo largo del camino, muchas niñas y niños migrantes enfrentan discriminación y narrativas negativas que les señalan injustamente. La xenofobia y la falta de información generan rechazo, lo que dificulta su integración y refuerza contextos de exclusión.
Proteger la infancia en movimiento es una responsabilidad colectiva
Las niñas y niños no migran por elección. Se mueven porque quedarse ya no es una opción segura. Garantizar su protección, bienestar y dignidad es un compromiso que involucra a gobiernos, organizaciones y sociedad civil.
Porque la niñez no debería medir su infancia en distancias recorridas, y porque la dignidad no conoce fronteras, es fundamental seguir visibilizando esta realidad y actuar para proteger a la infancia en migración. Únete a Corazones en Movimiento

